martes, 8 de mayo de 2012

Y no llegaba...

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Me senté a esperar que entiendas lo que habías hecho
Esperaba de pie, pero con los años me fui cansando.

Ahora comprendo que las disculpas no llegarán
Y es que, simplemente no tienen en que viajar.

Esperé con ansias que la venda sobre tus ojos caiga...
Pero me di cuenta que tu misma la apretabas.

De todas maneras esperé y esperé
Solo para darme cuenta al final, que pasaste sobre mi hace mucho...

Ahora pienso que soy yo el que está llegando tarde
A la ceremonia de tu descaro.

Perdón por llegar tarde, no tenía con quién venir.


lunes, 26 de marzo de 2012

Sueño reparador

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Esta es la historia de un hombre que gustaba de dormir sobre bloques gigantes de hielo, porque su alma estaba muerta y no quería que apeste...

jueves, 24 de noviembre de 2011

Aprendizaje espontáneo

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Lleno de problemas en la cabeza (que para la diversidad de seres humanos en realidad pueden ser cosas insustanciales), me encontré escaqueandome hacia la calle, sin importarme las condiciónes climáticas (bastante horribles, por cierto), ni lo que significaría tratar de retomar mi vida después de que regresara de mi "salida imprevista".

Entonces, cuando trataba de parapetarme de la lluvia (sin éxito por supuesto), lo vi.

Aquél joven, recostado en la banca del parque, durmiendo tan plácidamente.
Su extrema relajación me hizo recordar viejas palabras de mi madre, que me había comentado hace mucho tiempo, que no había cosa más placentera, más purificante, incluso reconfortante, que dormir escuchando la lluvia.

Oir la caida de las gotas y los golpes con los objetos de la tierra es una cosa... pero ¿Sentirlas directamente en el cuerpo?

Pues sí. A este tipo le gustaba, y mucho.

Me quedé mirándolo un rato, luego el frio me comenzó a invadir... ¡no! No es el frio, pues mi cuerpo debería estar a la misma temperatura de aquel chico. Es solo esa sensación incómoda de "la ropa se me va a mojar". Comenzé a cuestionarme, si en verdad a la gente le molesta mojarse por supuesta salud o por que desde pequeños nos enseñan a refugiarnos del aguacero.

De todas maneras no me mojé. Pero no podía dejar de admirar la paz de aquel empapado muchacho. Tan tranquilo, tan sereno, tan... felíz!

Entonces lo único que pude pensar es: "Ese tipo si que sabe como vivir".

Era mi oportunidad de salir de la caja. Tenía lo mismo que aquel adolescente para sentirme cómodo con el mundo. Solo necesitaba salir y dejar que aquel mal visto fenómeno natural me empapara de pies a cabeza. Es como tomar una ducha, pero lo que se limpiaría, sería mi alma.

Pero no. Volví, y mas seco que nunca; de hecho. Hasta mi espíritu se sentía así.
Al entrar en la oficina, el guardia me preguntó: "¿Quiere una toalla para secarse?"
No le respondí.

Lo único que podía pensar era: "El sí que sabe como vivir".


viernes, 19 de agosto de 2011

Para que te voy a mentir.

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No te voy a decir que las estrellas son más lindas contigo.
Tampoco que el cielo azul es más hermoso cuando estás a mi lado.
Ni si quiera que la luna brilla mas cuando te veo mirándola...

No te voy a decir nada de esas cosas... simplemente porque ya debes saberlo...

No te voy a hablar de estrellas pues sin tí ni si quiera vale la pena verlas.
No te voy a hablar de cielos de colores, pues tu eres mi cielo.
No te voy a hablar de la luna, pues tus ojos me apasionan más que cualquier cuerpo celeste.

Para que te voy a mentir...

Si no estuvieras a mi lado, la verdad, el universo no me importaría.

No me importaría que el sol no vuelva a salir, o que una aurora boreal se presentara justo al borde de mi cama...
Si los animales aprenden a hablar o si un meteorito cae justo frente a mi... no me haría ninguna gracia...


El universo me importa porque tú estás en el.
La vida me importa porque tú existes en ella.

Lo importante me importa... pues porque eres tú.


lunes, 8 de agosto de 2011

Si es que me voy

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No puedo mas.
Creo que va llegando la hora de firmar mi rendición.

He de aceptar que mi camino se volvió inestable y mi caminar nefasto.
Mi caballo apenas puede verse a si mismo y mi espada tiene menos filo que una manzana.

¿Manzanas? Al menos aún puedo pensar en cosas bonitas.
Ese es el maldito problema...

Odio estas alas negras, pero me indican lo que debo hacer.
Y si me espera un "mundo" por delante, será mejor que busque con que rellenar mi armadura, pues no regresaré a buscar lo que me falta...

Pensar en cosas bonitas me hace recordar que estoy incompleto, debería dejar de hacerlo.
Debería dejar de pensar en ti.

Pero es imposible...
Aún tienes mi corazón.

No, no lo quiero de vuelta, no lo extraño.

Extraño al tuyo...




lunes, 11 de julio de 2011

"Quitarándeahi!"

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Esto ya no se puede contener, las pequeñas implosiónes acabarán con destruír todo lo no visible.
Ya se puede ver una pequeña fisura...

La explosión será inminente, está visto.

Ahora solo debo decidir en donde, cuando, y con quién... Solo que lo último es obvio.
Si no te quieres quemar, entonces no estés jugando con fuego.

...
...
¡Diablos!
No se que ponerme...

sábado, 9 de julio de 2011

El relojero.

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La locura se hace más evidente a medida que el color de la lluvia se torna más roja...

No es culpa de nadie, tal vez de Dios.
Es el hambre, la necesidad de sentir, de saber.

Tal vez es simple curiosidad. Dicen que la curiosidad mató al gato... pues por lo visto no es lo único que puede matar.

Mis manos estaban atadas, mientras todos las usaban a gusto.
Trataba de ser alguien, mientras los demás trataban de parecer alguien.

Me cansé de leer libros con palabras estáticas, mientras las bibliotecas en las cabezas de la gente, iban de un lado a otro, desperdiciándose, hasta estropeándose en algunos casos, diría yo.

Pero cuando aprendes a leer cerebros, cuando aprendes a realizar todo lo que los demás hacen, te das cuenta, que eres alguien.

Un alguien superior a los demás, por cierto, pues ahora el mundo es tu rehén, y con tantos rehénes, puedes conseguir lo que quieras.

Aprendes a escribir tu historia con tinta roja, inolvidable.
Te haces un nombre, que todos recordarán.

¿No es eso acaso lo que todos los hombres quieren?

¿Nunca has querido sentirte especial? No me digas que no. ¡Todos lo han querido!
Pues yo también.

Es lo mismo con todos, al un dia te sientes la peor porquería, lo último en la escalera de la sociedad, la persona menos necesaria, pues, un médico o un abogado, pueden ser personas necesarias... ¿Pero un relojero? ...
Y al otro día... ¡Pum! te encuentras sentado en una silla, con varias personas en el suelo , con las manos y la ropa llenos de sangre, y una persona que te escucha atentamente, tal vez por miedo, o tal vez porque quiere alargar sus últimos momentos...

Bueno, tal vez mi caso sea un poco más complicado...
En fin... debo irme, la fiesta terminó.

¡Ah sí! Casi lo olvido.
No es nada personal...
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La palabra "asesino" suena mejor que "relojero".
Para mi ¡basta!